viernes 18 de mayo del 2012

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Vecinos de la Urb. Los Choferes en Cupey vs. megaproyecto de La Iglesia Católica

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Vecinos de la Urb. Los Choferes en Cupey y miembros de la Organización Arboretum de Cupey solicitaron al Tribunal de Apelaciones que se hiciera justicia al tiempo que sometieron una Moción de Reconsideración en relación a un mega-proyecto comercial propuesto por la Iglesia Católica para una finca boscosa de 42 cuerdas de la Carr. 199 en Cupey. 

La idea del proyecto comenzó en los años 90 para establecer un espacio que sirviera como un lugar de encuentro con Dios. Sin embargo en el 2009 la Iglesia Católica, como proponente solicitó una enmienda que añadió casi el doble de construcción del proyecto original, para un total de más de 200 mil pies cuadrados (tamaño promedio de un centro comercial). Además añadió nuevos usos, incluyendo un uso comercial (Funeraria) y un cementerio que inicialmente tendrá 2 mil tumbas, pero que la Iglesia quiere aumentar a un total de 60 mil en los próximos años. 

La finca en donde se propone el proyecto está atravesada por la quebrada (Los Guanos) la cual está protegida por Ley (Ley 260 del 2004) como parte del Arboretum de Cupey, y es parte del sistema del único río de San Juan, el río Piedras. La finca está calificada en su mayoría por Plan de Ordenamiento Territorial del Municipio de San Juan como Bosque de Interior (B-I), precisamente para proteger las áreas boscosas de la cuenca hidrográfica de San Juan. El proyecto destruirá gran parte de estas áreas boscosas y solo protegerá 10 metros a cada lado de la quebrada. El cementerio, por su parte, causará contaminación del agua con los líquidos de embalsamamiento, entre otros. Por tanto, el proyecto atenta contra el abasto y la calidad de agua en nuestro municipio. El cementerio también depreciará el valor de las viviendas en las urbanizaciones colindantes. Finalmente, al atraer  cientos de feligreses diariamente, y miles durante actividades grandes, este mal llamado santuario también atentará contra la paz de todos los vecinos del barrio Cupey, al causar enormes tapones e invasiones de estacionamientos de hogares. 

El Lic. Omar Saadé, quien representa al Sr. Gustavo García en el pleito, explicó que “aquí la parte proponente indujo a error a las agencias gubernamentales y al Tribunal de Apelaciones, sometiendo información falsa e incompleta en el formulario ambiental, pues por ejemplo, dicho formulario niega la existencia de un bosque en una zona que está calificada como Bosque-1, y no contempla cómo se manejarán los desperdicios tóxicos de la Funeraria.  Además, surge del expediente administrativo de la consulta de ubicación ante la Junta de Planificación que el endoso del Municipio de San Juan fue el producto de un acuerdo entre el proponente y el Municipio de San Juan del cual la comunidad a ser afectada no fue parte.   Aquí hubo un cambio de postura drástico del Municipio de San Juan en relación a la compatibilidad de los usos permitidos en áreas que, según el Plan Territorial del Municipio de San Juan, no son urbanizables.” 

El Sr. Gustavo García, miembro de la organización comunitaria Arboretum de Cupey, que defiende la protección de las áreas verdes y los cuerpos de agua en ese barrio, expresó: “Le hacemos un llamado al Tribunal de Apelaciones a que reconsidere su posición viendo el total de la prueba en el expediente administrativo del caso. Las violaciones a la Ley de Municipios Autónomos, el Plan de Ordenación Territorial (POT) de San Juan, y la Ley sobre Política Pública Ambiental son claras. Además, modificaciones de la envergadura de esta enmienda requieren una nueva Consulta de Ubicación, en vez de una enmienda a la original.” Explicó que estos argumentos fueron los mismos que presentó la oficial examinadora de la Junta de Planificación que analizó el caso, y quien recomendó que no se aprobara el proyecto. No obstante, los directivos de la Junta obviaron la recomendación de su propia experta interna y sin justificación alguna aprobaron el proyecto enmendado, en una Resolución llena de contradicciones y errores. 

Lydia Alejandro, una vecina de la Urb. Los Choferes, colindante con el proyecto, expresó que además del impacto negativo al medio ambiente y a la calidad de vida del área, otra de las razones principales de los vecinos para oponerse era el engaño en que la Iglesia Católica incurrió durante el proceso. Cuando el proyecto se propuso en los años 90, recordó, solo incluía una iglesia de tamaño mediano, y los vecinos lo apoyaron con entusiasmo e incluso hicieron donaciones monetarias para el mismo. Sin embargo, cuando en el 2009 la Iglesia Católica (el proponente) solicitó las enmiendas sustanciales, éste no les informó y pretendió utilizar los mismos endosos iniciales de los vecinos. De hecho, según se desprende del expediente, el proponente intentó evadir el requisito de que se realizaran vistas públicas. 

Los vecinos también exhortaron al Monseñor Roberto González Nieves, Arzobispo de San Juan, a que intervenga para proteger el bienestar y la paz de los vecinos y de la naturaleza. Le recordaron las palabras de Juan Pablo II el 10 de noviembre del 2002: “Es necesario un auténtico giro cultural: de la explotación indiscriminada de los recursos y hay que convertirse en administradores de los bienes que la creación nos ofrece”. 

Finalmente, los vecinos dejaron claro que su reclamo continuará hasta que se haga justicia: “Sí al Santuario, no a la Funeraria ni al Cementerio.”

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