La antigua Base Naval Roosevelt Roads, según datos de la Agencia de Protección Ambiental Federal (EPA, por sus siglas en inglés) está ubicada en la costa este de Puerto Rico y limita con los municipios de Ceiba al oeste y al norte y Naguabo al suroeste. La instalación cubre aproximadamente 8,600 acres y se comenzó su uso como base militar desde 1941. La instalación incluye además dos islitas, Piñeros y Cabeza de Perro, anteriormente utilizadas para ejercicios de entrenamiento militar.
Desde el cierre de las operaciones como base naval activa en marzo de 2004, se discuten proyectos y de qué manera se desarrollarán los terrenos que anteriormente ocupaba la base. En la actualidad, el Navy es propietario de los terrenos y brinda mantenimiento a la instalación en preparación para la venta y/o transferencia de la propiedad.
Luego del cierre mucho y poco se conoce sobre los planes del gobierno sobre el traspaso y el uso que se le dará a los terrenos de la antigua base. En 2008, el Navy publicó una serie de boletines informativos donde se describe el programa de limpieza y la transferencia de terrenos. El último, publicado en 2008, destaca que en cuanto a la conservación y recreación, existían sobre 3,300 acres de manglares y humedales que fueron transferidos al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico, donde el Fideicomiso de Conservación administra algunos de los terrenos.
El uso y el desarrollo de los terrenos están en discusión ya que muchos de los trámites y traspasos no se están haciendo de manera pública, esto según varias organizaciones. Representantes de la Alianza Pro Desarrollo de Ceiba (APRODEC) y de la Junta de Restauración Ambiental de los terrenos de Roosevelt Roads (“Restoration Advisory Board” - RAB) le exigen al gobierno que hagan pública dicha información, incluyendo los acuerdos económicos a los que han llegado con el Navy ya que recientemente se llevó a cabo el traspaso de unas 1,300 cuerdas de terreno al Gobierno de Puerto Rico.
Según información suministrada por dichas organizaciones, hasta el momento la Marina ha otorgado dos Public Benefit Conveyances, lo que significa que no le cobran al gobierno y ceden los terrenos. Éstos son los humedales transferidos para propósitos de conservación al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, que son manejados por el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, y una pequeña parcela donde se ubicaba el antiguo hospital de la base, el cual iba a ser transferido al Hospital Episcopal San Lucas.
APRODEC es una organización sin fines de lucro que tiene como misión principal la búsqueda del bienestar de los pueblos de Ceiba y Naguabo, específicamente. Mientras que la Junta de Restauración Ambiental es una organización nombrada por la ley BRAC (Defense Base Closure and Realigment Act) establecida por el Congreso de los Estados Unidos en 2005 para supervisar el proceso de limpieza de los terrenos utilizados como base por la marina estadounidense. El licenciado Ramón Figueroa es el Co-Presidente de la Junta en Puerto Rico.
Atabey conversó con el Reverendo Samuel Caraballo, Presidente de la APRODEC, sobre el proceso de traspaso de las tierras en la antigua base Roosevelt Roads en Ceiba y éste comentó que “llevamos con la lucha desde el 2004, desde que se cerraron las instalaciones y hemos abogado para que todos los procesos de cierre y restauración de la antigua base tengan una participación comunitaria”.
La Autoridad para el Redesarrollo de los Terrenos y Facilidades de la Estación Naval Roosevelt Roads, establecida mediante ley 508 del 29 de septiembre de 2004, es el ente encargado de dirigir el traspaso, implementación y desarrollo de los terrenos de la antigua base.
Hoy tiene como director ejecutivo a Jaime López, quien fuera el anterior director de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, y vino a remplazar a Erwin Keiss, quien a su vez remplazó a Jaime González, quien causó gran polémica por su expresión “such is life”. En ese momento González expresó que los proyectos a desarrollarse en los terrenos serían para personas de alto poder adquisitivo y que no estaría al alcance de los pobres del país.
El pasado 7 de octubre de 2011 el gobernador de Puerto Rico Luis Fortuño aprobó mediante orden ejecutiva el plan de uso de terrenos de la antigua base naval. El plan maestro, según la orden ejecutiva, consiste en un plan integral a largo plazo, el cual tiene el propósito de guiar el crecimiento y desarrollo y la trasformación del uso de terrenos de usos militares a unos civiles. El plan maestro incluye análisis, recomendaciones y propuestas para la protección de los recursos naturales, el uso de terrenos de manera sostenible, el desarrollo económico del área, la provisión de vivienda, transportación e instalaciones comunales, entre otros.
Sin embargo, para Caraballo el plan maestro se aprobó a toda prisa y sin contar con la opinión de grupos y de la comunidad cercana a la antigua base. “Nosotros fuimos a las vistas públicas ya que cuando se va aprobar un plan maestro se deben llevar a cabo vistas para que grupos y la comunidad, emitan su opinión. Todas las personas que participaron en las vistas nos opusimos al plan maestro ya que excluye al pueblo de Ceiba. El plan crea un distrito aparte, incluso establece que se hagan desarrollos en áreas de gran valor ambiental. Por ejemplo, hay un área donde existe un bosque enano y ahí el plan maestro pretende construir un desarrollo turístico”, destacó Caraballo.
La oposición más fuerte de estas organizaciones fue para la Riviera del Caribe que es la punta de lanza del desarrollo del gobierno. Este proyecto, según Caraballo, tiene como motor principal y pretende construir un mega casino, lo que representaría el casino más grande del Caribe.
“Esta Junta de la Autoridad ignora el derecho reconocido por la ley federal sobre la participación comunitaria”, expresó el Reverendo Caraballo a mediados del mes de diciembre cuando se supo del traspaso de los terrenos. Éste añadió: “Todos en Ceiba y Naguabo estamos deseosos de saber qué va a pasar con los terrenos que por 60 años los veíamos sin poder pisarlos”.
El uso de la base Roosevelt Roads se remonta al año 1919 cuando Franklin D. Roosevelt antes de ser Presidente, visitó el área y encontró que ésta sería un punto perfecto para construir una base aérea en un territorio de los Estados Unidos como protección desde el Caribe. Luego se estableció el Centro Naval de Cómputos y Telecomunicaciones diseñado para ayudar a Puerto Rico, los Estados Unidos y América Latina a lidiar con el tráfico de drogas, la inmigración ilegal y otros problemas.
La base Roosevelt Roads se utilizó por 47 años como centro de prácticas. Luego del cierre de prácticas en Vieques, la base, según muchos, no tenía mucho sentido sin el uso de las tierras de la Isla Nena. Fue así cuando comenzó el cierre.
Este contenido se publica como resultado de la alianza entre Prensa Comunitaria y Revista Atabey.



























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